Efectos de guitarra parte 4

Repetición

Reverberación: La reverberación o reverb, originalmente es un efecto producto de la reflexión del sonido. Cuando el sonido choca contra un material y no es capaz de atravesarlo fácilmente, éste material absorbe parte de las vibraciones, mientras que el resto retorna en sentido contrario. En consecuencia, al provocar un sonido en un lugar lo suficientemente cerrado para que el sonido no escape, da la sensación de escuchar un eco del sonido pero difuminado. Esto, en los conservatorios y lugares donde se ofrecían conciertos era un factor de importancia, puesto que el sonido llegaba de distinta manera, con mayor o menor intensidad, a los oyentes. El nivel de reverberación depende mucho del volumen del sitio cerrado, así como de la potencia del sonido. Hay dos tipos de reverberación: la natural y la artificial. La natural siempre se produce, aunque no siempre es percibida por el oído humano; y la artificial es la creada por dispositivos que distorsionan la señal recibida y repiten dicha señal, pero distorsionada o “difuminada”, por un lapso de tiempo.

En la música popular se ha aprovechado la reverberación artificial como un recurso de mucha utilidad, y es de mucha importancia en las grabaciones. En la segunda mitad del siglo XX, la reverberación fue usada sobre todo en grabaciones vocales y en las cajas de batería eléctrica. Particularmente, es en la música de la década de 1980 donde más bandas de música utilizaron reverberación artificial desmesuradamente.

Delay: Es un efecto que consiste en la multiplicación de una señal de guitarra tomada previamente, y que se reproduce con un retraso variable una o más veces. Es uno de los primeros efectos que nacieron gracias a la manipulación de las cintas de grabación de estudio alrededor de los años 1950; sin embargo, la demanda de este efecto para los directos hizo que se innovara con varios artefactos, y culminando con el efecto análogo que comenzó a comercializarse en los años 1970.

Atemperamiento

El atemperamiento o atemperación del sonido es cambiar la frecuencia de un sonido, cambiándolo directamente o agregándolo al original formando una armonía.

Vibrato: El vibrato es la forma más sencilla de atemperamiento y la más suave. En el vibrato, la frecuencia de una nota varía periódicamente y de forma leve, aumentando y disminuyendo, generalmente no más allá de 1/4 de tono, produciendo una especie de “vaivén” u “ondeo” del sonido. El vibrato es notable y “natural” en la voz humana, por ejemplo, pero no en la guitarra eléctrica. Se pueden utilizar vibratos electrónicos en la amplificación, pero es más recurrente hacerlo de forma manual, moviendo el dedo en el traste de la guitarra.

Whammy: El whammy es la exageración del vibrato a diferencias mucho más grandes de frecuencias que este último. Mientras que el vibrato abarca diferencias de no más de 1/4 de tono respecto al sonido original, el whammy puede llegar tan lejos como se pretenda o se pueda llegar con la guitarra. Existe la barra trémolo en las guitarras que, curiosamente, no hacen un efecto trémolo, sino que ejecutan un vibrato o whammy cambiando la tensión las notas y, en consecuencia, bajando o subiendo la frecuencia a la que vibran las cuerdas. Existen dispositivos de efectos destinados a cambiar la frecuencia de las notas en reemplazo de la barra trémolo en donde, si la guitarra carece de microafinación o de un puente especializado en mantener la tensión primitiva, puede ir desentonando y descalibrando la guitarra progresivamente.

Armonización: La armonización es una forma de atemperamiento distinta del vibrato y el whammy porque no se refiere a modificar la señal de sonido original, sino que a agregar otros tonos a la misma fuente de amplificación. Se entiende como un efecto a utilizar dispositivos de efectos en la cadena de amplificación, a producir armonías en guitarra. Dentro de ésta categoría entran los octavadores, y los armonizadores más recurrentes son los de intervalos de quintas y terceras.

Simulador Acústico

Este pedal cosiste en un proceso digital en la cual se transforma la señal del sonido de la guitarra eléctrica en un sonido como el de una acústica.

Formato

Pedal analógico: O “stomp box” en inglés, consiste en un circuito electrónico dentro de una caja compacta y normalmente metálica, que se enciende o apaga con un botón. El circuito incluye potenciómetros para modificar los parámetros de éste. Son ideales para tocar en vivo, pues el guitarrista solo pulsa el botón con el pie, siguiendo con las manos libres para ejecutar. En efecto, varios pedales analógicos interconectados entre sí modificarán aún más la señal de entrada, pero el sonido final dependerá del orden en que se dispongan los efectos de la cadena, incluyendo la etapa previa y de potencia del amplificador -gracias al sistema de válvulas y/o transistores-. Este factor es utilizado y aprovechado por muchos guitarristas experimentados, como Tom Morello. El conjunto de pedales se denomina comúnmente “pedalboard”.

Pedalera multiefecto: Cuando en la misma unidad se integran diferentes efectos, se consigue que el guitarrista tenga a su disposición en un sólo dispositivo todos los recursos a utilizar según su repertorio. En la actualidad la gran mayoría de multiefectos se basan en tecnología digital. Los efectos pueden cambiarse tanto en el orden de la cadena como en el nivel de cada uno en el sonido resultante. También tienen un sistema electrónico que permite almacenar dichas configuraciones. En pedaleras más profesionales se incluye un software actualizable mediante lenguaje MIDI.

Formato Rack: Tanto para uso en vivo como para estudio, los efectos en este formato pueden dar un abanico de sonidos más amplio que los pedales de pie, además de dar la posibilidad de ser controlables inalámbricamente. Los efectos para racks son de uso casi exclusivamente profesional. Las razones de esto son: el elevado precio de cada uno de los efectos, y porque un rack está pensado para integrar varios de estos efectos en él, avalando aún más lo primero. Con todo, la señal sigue el mismo proceso de alteración que con pedales analógicos para pie.

En amplificadores: Los amplificadores, salvo algunas excepciones, llevan siempre algún tipo de efecto integrado en la etapa previa de amplificación. Normalmente es distorsión y/o reverb en un combo para guitarristas iniciados. Para experimentados hay amplificadores con más efectos, como el control de tono y distintos tipos de saturación; muchos amplificadores emuladores llevan grandes cantidades de efectos como delay, armonización en octavas, chorus, trémolo, distorsiones y limpios clásicos de otros amplificadores, etc. Tal es el caso de los amplificadores Line 6 y Roland.

Efectos mediante software: En los últimos tiempos han proliferado los programas de edición de efectos (como Guitar Rig), propios de los sistemas de grabación, que requieren la utilización de un computador. Algunas unidades de multiefectos tienen su propio software ejecutable, pudiéndose editar y modificar mediante una PC.

 

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